jueves, 27 de junio de 2013

Sostenido

"Night breeze", de Amy Sundahl























"Si vivimos como respiramos, tomando y soltando, 
no podremos equivocarnos".
(Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola)

Una de la madrugada y me despierta
un intenso olor a marihuana. Después
las horas pasan lentas y el sudor empapa
las sábanas.
No es tristeza. Es un sostenido expectante
y, al mismo tiempo, vencido.
No es nada insoportable, es un goteo lento
que desgasta una piedra.
Luego hay otros ojos jóvenes, demasiado
niña, que han sentido el interrogante de la pérdida.
El grito clavado en unas cuerdas vocales
sesgadas por la cuchilla y el polvo del oeste.
Y sus labios lloran porqués que caen en el vacío
de mis noches de no tristeza.
Miles de días llevo encabalgando excusas
cuando la única respuesta es el silencio,
este sostenido, una caricia, la ropa limpia.
La sola presencia de mi ser en la penumbra.
En este tiempo, estorban las palabras.

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