martes, 2 de julio de 2013

Haberes y deberes o lo que le dice ella a él pasados unos años mientras yo sigo aquí

"La habitación", de Juan Bautista Nieto


















"Los hombres seguís creyendo en la magia".
(Celine a Jesse, en "Antes del anochecer")


(quítame del vicio de escribir lo que debería estar viviendo)

Me entenderás cuando te digo
que me acerco con cautela, con la conciencia
como las manos, en los bolsillos,
y la sonrisa fácil, eso sí, cuando te miro.

Críptico.
Con la cercanía escondida porque crees,
como yo, que no voy a entenderte. Pero

no somos tan distintos a los que nos han precedido.
Los que saben la medida de los huesos
que han sostenido nuestras horas vencidas

y que ahora recordamos como irrepetibles. Aunque

no. Has aprendido -¿verdad?- que es cuestión de ser
humilde y hacer lo que te viene al encuentro y te pone
la vida a los pies como un fuego artificial desorientado.

Lo demás, lo importante, lo que nos diremos
en el futuro que hoy no existe, el saldo entre la piel
y los deberes cotidianos
daría para otro debate que no sé
si alcanzaremos.

No hay comentarios: