domingo, 25 de agosto de 2013

Un día cualquiera que precede a otros tantos grandes descubrimientos

Obra de Rodolfo Garrido. Creo que se titula "lady".

















"Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia".
(Wislawa Szymborska)

Apareces tranquila.
Cruzas la calle y despliegas
a la mujer sociable de todas las mañanas.
Te sienta bien el gloss naranja
y el perfilador marrón con tu look
safari de este otro verano más.
En realidad nada importan las estaciones,
formas como tantas de acotar para definir.
Qué manía con buscarle palabras a todo.
Hasta la nada más nimia te empeñas en adornar
con algún verbo. Contradicciones. Absurdos.

Como decía, cruzas la calle. Tranquila.
Te vistes atractiva para tu ritual.
Sigues pensando que hay demasiada ropa
en tu armario. Pesos que se acumulan.
Te gusta el café, aunque crees que deberías
tomar soja -pero te sabe demasiado a horchata.
Y la horchata te suena dulce y descarada
y te recuerda a domingo y a terraza de verano
cuando eras pequeña. Y hoy es lunes
y tienes la piel manchada por el tiempo
y el calor en las mejillas y el escote.
Pero en el fondo te gusta coger el abanico
y resoplar mirando al horizonte.
Apareces tranquila. El gloss
naranja permanece intacto.



viernes, 16 de agosto de 2013

El verdadero es el que sangra

"Rosas", de Esther Aneiros Kina






















Me gusta tu olor
cuando tus traumas duermen.
Cuando tus dedos me acarician el pelo
-cuántas veces lo he repetido-
porque no tienen nada mejor que hacer.

Me invade roja la ira
en mis ocho esquinas de Vitrubio
cuando todos los hombres que has sido
se empeñan en escapar a la vez
desde el fondo de tu boca.

Hay que ir matando lo que fuimos.
Elige a uno y no mires atrás.
Es fácil.
El verdadero es el que sangra.
Los demás
ya no aciertan la contraseña.

lunes, 12 de agosto de 2013

Sopa de poemas que desemboca en cierto sentido

Otra ilustración de Chelsea Greene Lewyta






























Hoy bajaré las escaleras.
Será el sutil cambio de hábito
que eliminará viejas costumbres.
He dado una pequeña vuelta al mundo
y he regresado aquí, donde está todo.
Tengo un puzle por montar
pero la casa es de piedra y
no le teme al viento.

Puede que la recorra como alma
en pena, en círculos, buscando
el sentido de estos contactos distantes
que me ponen la fragilidad patas arriba, aunque
yo sé
que no puedo disfrazarme mucho tiempo
de pánfila, porque mis brazos cruzados
me observan desde la otra esquina.

Nunca me he sentido propietaria de nada.
Estos hijos que respiran solos son nuevos
para mí cada mañana. Casi desconocidos.
Agacho la cabeza y despido un tren,
otra vez.

No me consuela esta incertidumbre generacional.
Por convenio, desecho los posesivos
y aspiro a creer que soy libre.
Necesito la verdad y me acompaña el error
como bandera.

Yo sí confieso que he salido a buscar.
Y he encontrado.
La paz de ser quien soy
y la angustia de no tener suficiente.

miércoles, 7 de agosto de 2013

A veces (de)mente























Piedras,azul y buitres

más allá de los cuatro ojos
que esperan de mí
el reposo.
La cuna en la que no creo
desde que una noche era yo
y la calle vacía.
Lo explico cada mañana:
adiós, me espera el mundo.
Regreso como me fui,
a veces demente de ojos
redondos.
El amor es una excusa
para demorar la cita
conmigo
y el abismo.