sábado, 9 de noviembre de 2013

Solo las chaquetas se tocan en las perchas

Fotograma del cortometraje "Paperman"













Ahora sé hablar otra vez. Saludo
me detengo a colgar la chaqueta verde
y vienen las cosas a empezar y a acabar
o a dejar en suspenso encima de una mesa.
Todo fluye precisamente porque no lo pretendo
y caigo rendida en las sábanas.
Ahora nadie se esfuerza en esforzarse
es más sencillo consumir este tiempo desde dentro.
Es lo que tiene la ausencia de expectativas. Saludo
me detengo a colgar la chaqueta azul
y vienen las cosas a empezar y a acabar
o a dejar en suspenso encima de una mesa.
A veces pregunto por deseo, aunque mis huesos
no parecen añorarle demasiado. Pero yo sí
alguna noche oscura. Deseo me traía ríos a los labios
y también tormentos en la hora racional y solitaria,
cuando la piel se quejaba de los excesos.
Me sigue pareciendo cruel pagar amor con cuerpo malgastado.
Si llega la hora de la sangre otra vez será porque me habré girado
sin remedio
a mirarte. Solo así.
Es posible que nunca más amor se digne a hablarme.
Pero solo confesaré ante él. No tengo el cuerpo
para más ensayos generales.

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