sábado, 27 de diciembre de 2014

Porque no hay peor muerte que la no pasión

Fotografía de Ander Maishkyn





















El amor está muerto y el balcón
abierto sobre el pequeño teatro.
Aún me queda tu imagen
marinero en la pared
que es el mar que ven mis ojos
cuando vuelvo a casa.
No.
El amor está muerto y yo
me pinto los labios y ese rayo de luz
es la rúbrica que dejo para ti
cuando el carmín, cansado de mi mordedura
nerviosa,
se expande al infinito y busca otra mente
que embrujar.
No.
No es el amor el muerto.
Muertas son las figuras que me rozan ahora
porque no hay peor muerte que la no pasión.
Me deja fría esta pared, el hombre
sin cuerpo que no me mira,
las seis lágrimas secas
las palabras no dichas, los gritos muertos.
Siempre es más fácil no mirar
te.
Figuras planas, mentes planas,
cultura plana y todo muy limpio
y hasta mañana.
Sí.
Mañana sí está muerto. Nunca nace. Nunca existe.
Al amor, a ese, ni lo mientes.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Que levantarse cada día no sea un acto reflejo -te rogamos óyenos

"Down to black", de Ander Maishkyn


































Equis te cuenta que estuvo muy perdido
y  a ti
en la cocina
en este presente que es todo
lo que apenas tienes
se te atraganta el mundo
preguntándote dónde estaba tu conciencia
-de ser consciente-
en ese momento en que equis estaba solo

le miras a los ojos
y te gustaría estar seguro
saber la verdad
no andar perdido en las dudas
no caer en lo negro
no inventarte un cuento de colores

crees que a equis le sirve de nada
tu angustia

querrías contarle al terapeuta que no tienes
que te avergüenzas de sentir esta culpa
por el sufrimiento de equis
en lugar de asumir
con todo tu ser consciente
tu laberinto
y el de equis.

domingo, 3 de agosto de 2014

El efecto que produce la muerte en la respiración

"Simulación de vida en la planta sexta", de Ander Maishkyn



















una voz dice
hay que ventilar

es por el efecto que produce
la muerte
en la respiración

este sueño es extraño
hay gente que limpia
habitaciones
gente desconocida
y un muerto que siempre
ha estado
aquí
y ahora tal vez por fin
lo velo en un ataúd
cerrado
ergo
el muerto ya no está
pero sí la estancia cargada
no es desagradable
es como si las respiraciones al morir
anduvieran densas y especial
mente
trascendentes

por eso oigo esa voz
lejana
desconocida
-aquí nadie me conoce-

hay que ventilar
es por el efecto que produce
la muerte
en la respiración

y yo pienso
de los vivos
tal vez

jueves, 24 de abril de 2014

Tus tetas hablarán de ti cuando hayas muerto

"Deidad femenina", de Omar Ortiz






















Tuve un novio que creía que las tetas
tenían que ser esos globos
que vemos en las pantallas
me di cuenta de que en el barrio era
normal
operarse los pechos y a mí,
que me moteaba cariñosamente
mandarinas
me pareció que se inauguraba
un rasgo sociológico

mujeres (que compran sujetadores con) cazuela
versus mujeres (cuyas tetas son un) globo
hombres (que miran el torso desnudo de las mujeres
cazuela con incredulidad y que les regalan un bono para)
corporación dermoestética en su próximo cumple
versus hombres (que acarician las tetas de una mujer
cazuela mientras la miran a los ojos con) disfrute

las mujeres globo se hacen la manicura
francesa, la depilación
brasileña, se ponen bótox y lucen un tatoo
en la riñonada que las condena
a un parto largo y doloroso sin epidural
las mujeres cazuela son coquetas si es el caso
pero disfrutan pasando de lo convencional
no es que las globo no lean y eso
pero les queda menos tiempo
los hombres corporación dermoestética
son muy graciosos, tienen unas ocurrencias...
los hombres disfrute suelen traerme problemas

imagino esos cadáveres arrugados
de tetas alpinas
no deja de ser
un rastro curioso para los paleontólogos
del siglo treinta y uno:

"las momias de tetas alpinas y labios plátano
pertenecían a clases sociales diversas
pero estudios neuronales confirman
que casi todas están nuevas -las neuronas
el resto de mujeres momia se caracteriza
por tener el cerebro muy usado
y la piel desgastada

algunas presentan el corazón roto".


Inspirado a partir del título del artículo:
Prat Westerlindh, Carlos. "Descubrimiento y revelación de secretos por un médico que denuncia irregularidades en implantes mamarios". La ley penal (marzo-abril 2014), núm. 107, pág. 85-91.

martes, 8 de abril de 2014

La naturaleza esencialmente compartida de la guarda

"Acrobacts", de kamil vojnar






















Sumando y ordenando extractos de definiciones
es sencillo.

Esencia, lo importante y característico de algo.
Naturaleza, esencia y propiedad de cada ser;
conjunto, orden y disposición del universo.
Guarda, de origen germánico, buscar con la vista y atender.
Compartir es dividir.


El diccionario es el mejor libro de autoayuda.

Tú y yo transitamos con nuestra naturaleza
moldeable a veces; otras,
intransigente,
depende del estado de nuestra esencia.
Compartimos células en otros seres
que viven porque un día nos amamos.
A menudo los buscamos con la vista, consecuentemente solemos
atenderlos. Alternativa o coincidente-
mente.

En ocasiones la guarda está desatendida,
suele coincidir con alteraciones en la naturaleza
esencialmente compartida.

Somos tan esencia
tan naturaleza ordenada
en el cosmos...
tú, tan como tú
yo, tan igual a mí
que nada es si no
natural
y dispuesto en el universo.

El dilema es la proporción.
En esencia
se cumplen las palabras.


(Inspirado en el título del artículo: Barrada Orellana, Reyes. “La Naturaleza esencialmente compartida de la guarda”. Revista Jurídica de Catalunya (2013), núm. 3, p. 23-59.)

sábado, 5 de abril de 2014

Reflexiones en torno al requisito de residencia

"Semillas", de Nicoletta


















De quién es la tierra.
De quien la trabaja, eso vaga en mi memoria.
Cuando tengo abro mis manos
te recibo

tu cultura
sumatorio en mi humilde bagaje.

La misma tierra.
Menos trabajo y miedo
en el aire
mi mano freno
tu mirada desconfía

tu cultura
no suma
divide.

Civilización hacia la destrucción.

Desviación de la razón primera. Olvido.

Inercia.

Corazones de piedra.

Y yo más. Y tú menos.

Yo ya estaba aquí cuando viniste.

Si al menos recordara a qué sabe el amor.

Corazones de piedra.

Dignos de lástima.

miércoles, 2 de abril de 2014

Desconexión

Dibujo de Alex Andreyev

























"El no ser perfecta me hiere".
(Sylvia Plath, Diario 1957)

Soy
autosuficiente.
Sé cocinar
trabajo (tengo suerte, lo sé,
pero viene de antes,
no tiene mérito ahora)
sé arreglar algunas cosas
purgar los radiadores
vigilar la presión
de la caldera
(a veces dejo el grifo abierto)
poner aire a las ruedas del coche
llevo al día sus revisiones
el pago de impuestos
de los seguros
de la comunidad de vecinos
no me gusta mucho limpiar
pero lo necesito
últimamente prefiero los colores
el negro es de otro tiempo.
Soy
autosuficiente.
Juego al juego de lo social
pero no lo llevo bien
tengo que esforzarme
hay algo dentro
que no entiende
por
qué
tenemos registros
distintos
en escenarios
diversos
y entonces
me aburro
me pongo triste
me trato mal
me descompenso
Soy
autosuficiente
?
Si tú eres a mí
lo que
laluna a la brugmansia (dondiego - bella de noche)
y hace tiempo
que tú
es igual a
conjunto
vacío...
¿lo soy?

miércoles, 19 de marzo de 2014

Retrato bañado en gin una noche de luna llena




Luna llena de marzo.
Miro de reojo las manos, los ojos y los labios.
Los amantes no saben a qué sabrá su ausencia.
Tal vez a este gin que me refresca el vacío
que habita no en el estómago, sí en el espacio
entre yo y el hombre que no me toca.
El que yo quiero es el que me mira
y comprende y perdona y resiste
y le parezco simplemente
preciosa
hoy.
Y yo he de coger aire
cuando estoy a su lado
porque no me siento suficiente mujer para ese cargo y,
sin embargo, todo a mi paso se empapa de mi olor
a hembra. Yo miro hacia arriba, siempre alto, muy alto
cuando de ponerle nombre a su presencia se trata.
El que yo quiero no es maquiavélico
ni necesita ponerme a prueba
ni he de hacerle reír cuando me muero de cansancio
y me deja notas, ¡sí!, porque un día fui adolescente
y no superé mi hambre de cursilería y romanticismo.
Él lo sabe y no le importa

no me resta puntos por mi supuesta debilidad
y desaparece, con una sonrisa escondida, si me pilla
mirando telebasura.
Él lee o no lee, tiene un silencio tranquilo,
que es cuando alarga su mano y me acaricia, distraído,
mientras conduce.
No es perfecto. A veces no le aguanto.
A veces no se parece en nada a él.
Pero eso no es problema:
yo tengo una difícil convivencia conmigo misma
y no por eso dejo de levantarme cada día
para aprender a quererme un poquito mejor.

lunes, 3 de marzo de 2014

Infoxicación no elegida

"Al borde del cansancio", de Lidia Kalibatas























Ando (des)centrada recopilando datos.
Antes escribía sin pensar, ahora me ha dado por leer
ensayos. No sé si esto es nuevo realismo
-aunque al cabo ficción, claro, porque la palabra
no es realidad ni puede sustituirla o suplantarla-
si tiene suficiente verosimilitud, tufo de experiencia
propia, si es diferente, si innova, si, si, si...
(con lo fácil que era escribir como vivir).
He ido a un curso de nuevas tecnologías
-para qué almacenar en un box mis noticias
preferidas si lo que me gustaría es imaginar otro mundo?
Para qué tanta foto compartida en la nube si nos falta tiempo,
aquello que antes llamábamos vida, para visualizarlas en el
¿futuro?
Tengo que comprar para llevar una dieta sana, he de ir al gimnasio,
dar mucho amor a mis hijos -que comparten mi espacio invadido,
difuminado, no exclusivo. Y levantarme a las siete, cumplir horario
y expectativas, intentar ser sociable, ocuparme de mi crecimiento
personal, aplicar mi personal coaching.

Alguien enferma. Parpadeo. Respiro.

Alguien dice que no me pare, que cada cual tiene su tiempo,
su experiencia, su hora.

Los labios de mis amigas suelen ser rectos estos días.

Un hombre dice que quiere ser libre. Y vive solo. Y se ahoga.

Las miradas cercanas apenas sonríen estos días.

El tiempo se apodera del espejo en mi lavabo, en el ascensor,
en el reflejo del cuadro de la Sagrada Família que acompaña
mi trajín de funcionaria -he de poner colorainos de los míos
en esta vida gris en la que me prostituyo de ochoatrés.
Me da por andar porque parece que respiro mejor.

Toma nuevo realismo.
Toma verosimilitud.
Creo que puede interesarle a alguien.
Pongamos,
a alguien
como yo.

domingo, 16 de febrero de 2014

Era un amante que se restregaba la nariz y yo pasaba la aspiradora por la moqueta

"Impenetrable", de Lidia Kalibatas



































El sueño de esta noche me deja huérfana
de fe.
Todo iba bien hasta que he entendido
que tus besos cabalgaban en un delirio
y yo estaba afuera
creyendo sentir un placer distinto
no estafado, no unívoco.
Era un amante que se restregaba la nariz
y yo
pasaba la aspiradora por la moqueta.
Olía a años setenta.
Y mi cabreo era actual, intenso
como el de estos días.
En este sueño los hombres
andan borrachos, drogados, ausentes,
lo mismo les da tres que treinta y tres.
No como los hombres de día
tan educados, tan eficaces, tan válidos
-como desvalidos en la mirada profunda-
tanto
como grande es mi bostezo.