domingo, 16 de febrero de 2014

Era un amante que se restregaba la nariz y yo pasaba la aspiradora por la moqueta

"Impenetrable", de Lidia Kalibatas



































El sueño de esta noche me deja huérfana
de fe.
Todo iba bien hasta que he entendido
que tus besos cabalgaban en un delirio
y yo estaba afuera
creyendo sentir un placer distinto
no estafado, no unívoco.
Era un amante que se restregaba la nariz
y yo
pasaba la aspiradora por la moqueta.
Olía a años setenta.
Y mi cabreo era actual, intenso
como el de estos días.
En este sueño los hombres
andan borrachos, drogados, ausentes,
lo mismo les da tres que treinta y tres.
No como los hombres de día
tan educados, tan eficaces, tan válidos
-como desvalidos en la mirada profunda-
tanto
como grande es mi bostezo.

1 comentario:

Darilea dijo...

A esos hombres que se restriegan la nariz una buena dosis de pimienta ;) para que sigan restregándose :) Besitos