lunes, 3 de marzo de 2014

Infoxicación no elegida

"Al borde del cansancio", de Lidia Kalibatas























Ando (des)centrada recopilando datos.
Antes escribía sin pensar, ahora me ha dado por leer
ensayos. No sé si esto es nuevo realismo
-aunque al cabo ficción, claro, porque la palabra
no es realidad ni puede sustituirla o suplantarla-
si tiene suficiente verosimilitud, tufo de experiencia
propia, si es diferente, si innova, si, si, si...
(con lo fácil que era escribir como vivir).
He ido a un curso de nuevas tecnologías
-para qué almacenar en un box mis noticias
preferidas si lo que me gustaría es imaginar otro mundo?
Para qué tanta foto compartida en la nube si nos falta tiempo,
aquello que antes llamábamos vida, para visualizarlas en el
¿futuro?
Tengo que comprar para llevar una dieta sana, he de ir al gimnasio,
dar mucho amor a mis hijos -que comparten mi espacio invadido,
difuminado, no exclusivo. Y levantarme a las siete, cumplir horario
y expectativas, intentar ser sociable, ocuparme de mi crecimiento
personal, aplicar mi personal coaching.

Alguien enferma. Parpadeo. Respiro.

Alguien dice que no me pare, que cada cual tiene su tiempo,
su experiencia, su hora.

Los labios de mis amigas suelen ser rectos estos días.

Un hombre dice que quiere ser libre. Y vive solo. Y se ahoga.

Las miradas cercanas apenas sonríen estos días.

El tiempo se apodera del espejo en mi lavabo, en el ascensor,
en el reflejo del cuadro de la Sagrada Família que acompaña
mi trajín de funcionaria -he de poner colorainos de los míos
en esta vida gris en la que me prostituyo de ochoatrés.
Me da por andar porque parece que respiro mejor.

Toma nuevo realismo.
Toma verosimilitud.
Creo que puede interesarle a alguien.
Pongamos,
a alguien
como yo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

La libertad aprieta y apremia, pero no ahoga ;)

josefina dijo...

Besos nena