sábado, 27 de diciembre de 2014

Porque no hay peor muerte que la no pasión

Fotografía de Ander Maishkyn





















El amor está muerto y el balcón
abierto sobre el pequeño teatro.
Aún me queda tu imagen
marinero en la pared
que es el mar que ven mis ojos
cuando vuelvo a casa.
No.
El amor está muerto y yo
me pinto los labios y ese rayo de luz
es la rúbrica que dejo para ti
cuando el carmín, cansado de mi mordedura
nerviosa,
se expande al infinito y busca otra mente
que embrujar.
No.
No es el amor el muerto.
Muertas son las figuras que me rozan ahora
porque no hay peor muerte que la no pasión.
Me deja fría esta pared, el hombre
sin cuerpo que no me mira,
las seis lágrimas secas
las palabras no dichas, los gritos muertos.
Siempre es más fácil no mirar
te.
Figuras planas, mentes planas,
cultura plana y todo muy limpio
y hasta mañana.
Sí.
Mañana sí está muerto. Nunca nace. Nunca existe.
Al amor, a ese, ni lo mientes.