martes, 9 de junio de 2015

hidrometeoros




















como el último en parís
pero sin sexo
apenas sé tu nombre y escucho palabras
que dices
como podrían ser otras
u otra yo diferente a mí que asintiera
educada

nos dejamos para luego
en nuestros discursos no somos
apenas estamos en la mesa hablando
de cosas
de otros
como mucho tal vez de que un día sentimos
(aparte,
entonces no nos conocíamos)

lo intento
piso piedras y castillos
a veces veo el horizonte
para entender la hierba hay que tocarla

no sé qué hacemos tú y yo intentando arañar
los restos de lo que un día fuimos

me golpea duramente tu postura de hombre vencido
que me busca a mí
como sentenciándome al mismo fin y yo
que lo sé
ni siquiera me revuelvo entre tanto vacío


como el último en parís
pero sin sexo
nos buscamos para reconocer más soledad
y en el saldo recojo algo de agradecimiento
la ausencia de dolores postcoitales
siempre tan molestos
a eso precisamente deben de oler las nubes