martes, 18 de agosto de 2015

“Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía” (título de un poema de Luis Rosales)


















Voy a ponerme una palabra muy mona.
La vi ayer colgada como en un despiste en un escaparate
del Eix. Me tomaba un cortado y la vida me picaba
como siempre.
No me la probé. Pensé que me sentaría bien y que no
le encontraría arrugas en el lóbulo temporal.
Se ve que la esperanza es mu mala mu mala,
por algo estaba de poso en la caja de Pandora.
La esperanza es para los vencidos,
el falsete de un cantante de ópera.
Me recuerda la liturgia, la hostia en manos del cura,
Sor Esperanza Retacada de Blanco y Comedida.
Vade retro.
Yo prefiero a las hermanas humilladas de Almodóvar
Sor Víbora, Sor Perdida, Sor Rata de Callejón
y un bolero que explica la verdad,
que el amor te muere y te mata y lo demás puro relleno.
No digo nunca.
Elijo bueno (no adjetivo, interjección).
Y me lo pruebo. Pruébatelo sin compromiso.
Y mi biografía
rota y se traslada.
Aunque no lo parezca.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He vuelto a decir que somos alma en carne ajada, un ser que merodea en lo profundo atisbando la revancha, ese pedazo de cielo que se esconde tras la lágrima y un susurrar al oído versos de una poeta olvidada que se adentró en la mar...

He vuelto a decir esa palabra mágica: TÚ.

¿Por qué todos los sueños se desvanecen tan pronto?