lunes, 30 de mayo de 2016

La alteridad tan de moda en los poemarios y en las redes y hasta debajo de todas las alfombras de las que salimos, no nos confundamos, simples escribientes
























Hace miles y miles de años tuve hijos
que ahora tienen veinticinco

creía que el útero era el arca perdida de la que salía luz eterna
y que ese trance que dura nueve meses me revelaría el sentido

escuchaba moverse los líquidos en el cuerpo y caminaba
con una sonrisa tonta
como pensando nada mejor puede pasarme que esta magia

claro eso era lo fácil
como el parto que te retuerce el centro del cuerpo

(             )

ahora se levanta y se acuesta este yo que no me han presentado
una señora silenciosa no me molesta mucho pero ocupa
el tiempo que antes era mío
las salas vacías de los devenires antiguos que había dejado para luego
ella entra en las habitaciones y respira y yo
no sé qué hacer conmigo.

1 comentario:

Javier Díaz Gil dijo...

Qué buenos poemas siempre, divagantes y certeros. Me encanta tu poesía.
Un beso grande amiga
Javier